Cuando supe por
primera vez que estaba esperando un bebé, no pude identificar las emociones. Me
subió la presión, empecé a temblar, no sabía si llorar o reír; parecía que me
habían contado que otra persona estaba embarazada. Luego, fui a decirle a mi
esposo y él estuvo más sorprendido que yo. Compré unos zapatitos de bebé,
amarillos, y se los puse en un envase para sándwich; se lo entregué y le dije
que como estaba de vacaciones había decidido pasar por ahí y llevarle algo de
comer. Recuerdo claramente, que miró la cajita con ojos de hambre y cuando lo
abrió no entendía lo que sucedía. Seguro se imaginó un “Sanguchón”. Le dije que
sería papá y me preguntó varias veces si estaba segura. Nos abrazamos y nuestra
vida cambió para siempre. Nunca olvidaré que lo vi entrar a su trabajo y daba
vueltas sin sentido, sin dejar de sonreír.
Unos meses después
me dijeron que sería mujer. ¡Wow! Una niñita estaba creciendo dentro mío. Ya
han pasado varios años y ese “frejolito” es una mujercita formándose.
Al principio de
mi maternidad imaginé como sería cuando sea mayor, pensaba en lo que decidiría
estudiar y como sería su familia.
Sin embargo, con
todo lo que pasa en el mundo; tengo algunos sueños diferentes para ella ahora.
Algún día
quisiera que sea una mujer que pueda vivir haciendo lo que la hace vibrar y por
lo que sienta pasión. Deseo que tenga penas y alegrías, que la ayuden a ser una
persona fuerte. Que pueda ser capaz de caerse y levantarse, sin importar los
rasguños pero con la valentía de seguir adelante hasta sus metas. Siempre
espero que pueda vivir en un mundo en donde no corra peligro por ser mujer. Me
encantaría verla brillar en el lugar que le toque estar. Disfrutaría viéndola
ser una persona quien no calle lo que piensa y que pueda sentir la seguridad
que su familia siempre la apoyará pase lo que pase. Quisiera que sea una mujer
que ayuda a las personas a su alrededor, aunque no siempre lo merezcan. Mi
corazón daría brincos de alegría si cuenta con una hermana , de sangre o de la
vida, que sea incondicional, que la ayude y acompañe en sus locuras. Deseo que
nunca se olvide que antes de cualquier rol que tenga, es una mujer con sueños
grandes apuntando a las estrellas.
Hoy pensamos en
todas las mujeres que lucharon por nosotros. Buscaron la igualdad en derechos,
exponiéndose en huelgas y lo que estas conllevan. Hoy le rendimos tributo a
esas valientes que se enfrentaron a épocas en las cuales las diferencias eran
comunes. Muchas de ellas murieron peleando por mis derechos. Gracias por luchar
por mi jornada laboral justa, por mi derecho a voto, por el reconocimiento a un
trabajo digno y porque buscaron que las mujeres seamos valoradas. Hagamos dignas
esas luchas, persiguiendo siempre nuestros sueños. Sigamos buscando nuestro
bienestar, desde donde estamos. Hagamos vibrar el mundo con nuestro brillo.
Hagamos un cambio en el mundo con nuestra voz.

Valioso, maravilloso, y amoroso artículo.
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